17 abril, 2026
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Opinión

Económicamente social: Los riesgos del transporte público

Por Dr. Jorge O. Moreno

Como lo hemos discutido en este espacio, Nuevo León enfrenta un tema de política pública local que trasciende tanto lo económico como lo social: la necesidad de ajustes profundos en su transporte público.

Un sistema de transporte público eficiente no es solo una infraestructura funcional; es la columna vertebral de una economía dinámica y equitativa. La ausencia de un transporte público adecuado genera costos económicos significativos que afectan tanto a los individuos como a la economía en su conjunto. Estos costos, regresivos por su naturaleza, no siempre son visibles de inmediato, pero su acumulación tiene consecuencias profundas en la productividad, la equidad social y el desarrollo sostenible.

El tiempo es uno de los recursos más valiosos en cualquier economía. Un transporte público ineficiente se traduce en tiempos de traslado más largos y mayor incertidumbre, lo que afecta directamente la capacidad de los trabajadores para llegar puntualmente a sus empleos.

Cuando el transporte público es insuficiente o de mala calidad, los ciudadanos se ven forzados a optar por medios alternativos, como automóviles particulares, taxis o servicios de transporte privado. Esto aumenta los costos de transporte a nivel individual, reduciendo el ingreso disponible para consumo e inversión en otros bienes y servicios. A nivel nacional, la dependencia de vehículos privados incrementa la demanda de combustibles fósiles, las importaciones de energía y la contaminación ambiental, lo que genera costos externos significativos.

La falta de un transporte público eficiente profundiza las brechas sociales. En muchas ciudades, las comunidades de menores ingresos suelen ubicarse en zonas periféricas, donde las oportunidades laborales están más lejos y el transporte es más costoso y menos confiable. Esto limita su acceso al empleo, la educación y los servicios de salud, atrapándolos en un ciclo de pobreza. De este modo, un sistema ineficiente perpetúa la desigualdad económica y frena la movilidad social.

No contar con un transporte público eficiente es más que un problema de infraestructura; es una barrera al desarrollo económico, social y ambiental. De allí la urgencia de continuar y concretar acciones en este ámbito por parte de las autoridades.

Jorge O. Moreno es Doctor y Maestro en Economía por la Universidad de Chicago. 
Actualmente es Profesor e Investigador de la Facultad de Economía de la UANL.
jorge.o.moreno@gmail.com