1 mayo, 2026
Av. Lázaro Cárdenas, Oriente 4600, Las Torres, 64930 Monterrey, N.L.
Opinión

Dra. Mayela González: La higiene y el adulto mayor

Por Dra. Mayela González 

Factores emocionales, físicos y cognitivos explican por qué algunos adultos cambian rutinas de cuidado personal, afectando bienestar y vida social.

¿Por qué una persona mayor cambia sus hábitos de higiene? Las causas suelen ser múltiples: falta de recursos, limitaciones de movilidad, deterioro neurológico o ausencia de cuidador cuando ya existe dependencia. 

Una mala higiene puede provocar olor corporal y apariencia descuidada, pero los cambios extremos pueden derivar en abandono personal, afectar la vida social e incluso poner en riesgo la salud. En la consulta, una pregunta clásica es: ¿por qué los mayores no quieren bañarse? 

Algunas causas frecuentes son: 

  1. Depresión. Si una persona que solía cuidarse deja de hacerlo, conviene descartar primero la depresión. 
  1. Respeto y control. Muchos mayores intentan conservar su autonomía en la higiene personal. 
  1. Sentidos debilitados. El envejecimiento afecta olfato y vista, dificultando percibir olores o manchas. 
  1. Aburrimiento y pérdida de memoria. La falta de actividades y visitas puede hacer que pierdan noción del tiempo y descuiden su higiene. 
  1. Miedo y malestar. El riesgo de caídas, el dolor articular y la fatiga hacen que bañarse o cambiarse de ropa se perciba como tarea difícil. 
  1. Deterioro cognitivo. En Alzheimer y otras demencias, el baño puede resultar confuso o traumático. 

Cómo convencer a una persona mayor de que se bañe y use ropa limpia Existen varios enfoques que pueden probarse según la causa: 

  • Consultar al médico para descartar depresión u otros factores. 
  • Motivar con invitaciones sociales o pequeños incentivos. 
  • Usar productos y ayudas adecuadas como barras de apoyo o sillas de ducha. 
  • Enmarcar la conversación de manera positiva, hablar del baño como “día de spa”. 
  • Dividir la tarea en pasos pequeños en casos de demencia. 
  • Considerar contratar un asistente de baño. 
  • Evaluar opciones de atención a largo plazo cuando la independencia ya no es posible.