1 mayo, 2026
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Opinión

Jesús Hernández: Las sombras de riesgos climáticos

Iniciamos un año turbulento desde la perspectiva geopolítica, donde la estridencia alcanzó niveles de crisis. Cada vez las “medio verdades” avanzan ante la inacción y la falta de un análisis responsable del contexto que enmarca la problemática. Pareciera que la apatía social da pie a la discordancia política y, por ende, al conflicto de intereses. El cansancio racional de una sociedad desgastada en sus principios y valores no es buena señal, y menos en un mundo globalizado como el nuestro. Mientras vemos llover a lo lejos, pasa desapercibida la creciente del río que nos pondrá en aprietos. Nunca el efecto mariposa ha sido tan evidente como en nuestro tiempo.

Como es costumbre, en vísperas de la reunión de Davos se publica el reporte global de riesgos para 2026. Este año, el planeta pasó a segundo término frente a los desacuerdos de la humanidad. El riesgo de contaminación descendió del sexto al noveno lugar; los fenómenos meteorológicos extremos pasaron del segundo al cuarto puesto; un cambio crítico en los sistemas terrestres perdió siete lugares, y la pérdida de biodiversidad bajó cinco posiciones. Todos los riesgos medioambientales han descendido en la clasificación por gravedad. ¿Es posible que la percepción social engañe a la realidad planetaria? ¿Se atenderá lo urgente por lo importante? Esta mecánica ya nos ha traído, a lo largo de la historia, consecuencias anunciadas pero olvidadas tras cortinas de humo mediáticas que distorsionan la voluntad de actuar.

Paradójicamente, la información falsa y la desinformación se ubican como el segundo riesgo más importante para los próximos dos años. Esto significa que, además del escepticismo que aún prevalece en algunos sectores ante el cambio climático, tendremos también el riesgo de que los tomadores de decisiones cuestionen la veracidad y factibilidad de las iniciativas ambientales para revertir los efectos adversos que ya vivimos. Más que nunca, los profesionales del medio ambiente tendremos que apuntalar nuestro trabajo, estudio, experiencia y conocimiento para legitimar cada uno de los esfuerzos que, poco o mucho, nuestra generación pueda aportar al desarrollo sostenible. Esta desinformación dentro de nuestra crisis climática será la sombra que cubrirá las causas y solo nos dejará ver los efectos de nuestra indolencia hacia el planeta.

Jesús de los Reyes Hernández Caballero, perito ambiental / jesusdelosreyes@hotmail.com