Por Dalia Catalina Pérez Bulnes
La economía familiar es la base de la estabilidad y el bienestar de los hogares. Se refiere al conjunto de decisiones que una familia toma respecto a sus ingresos, gastos, ahorro e inversión, con el objetivo de cubrir sus necesidades presentes y prever su futuro.
En un contexto de inflación, precariedad laboral o incertidumbre económica, una buena gestión de la economía del hogar se convierte en una herramienta crucial para evitar el endeudamiento, fomentar el ahorro y mejorar la calidad de vida.
La economía familiar es una rama de la economía que estudia cómo las familias organizan sus recursos disponibles, dinero, tiempo, bienes, habilidades, para satisfacer sus necesidades básicas y alcanzar sus metas.
A diferencia de la economía empresarial o nacional, la economía familiar tiene como unidad principal al hogar, y se centra en cuestiones como el presupuesto, la compra de alimentos, el pago de servicios, la educación de los hijos o el cuidado de la salud.

Para cubrir las necesidades familiares y tener una buena economía familiar es conveniente elaborar un presupuesto mensual para determinar con cuánto ingreso contamos, hacer una lista de gastos y cuentas por pagar para que sepamos en qué se va el dinero ya que al hacer esa lista podemos ajustarnos a un plan y hacer lo posible por ahorrar; en la medida de lo posible es conveniente cada mes separar una cantidad para poder tener un fondo de emergencia que nos ayude en situaciones difíciles.
En esta época donde se atraviesan vacaciones familiares y pagos por el regreso a clases es conveniente priorizar necesidades sobre deseos para evitar fugas de dinero, también desde chicos podemos inculcar en nuestros hijos la responsabilidad económica y fomentarles el entendimiento del uso del dinero.
Es más fácil diseñar un plan que seguirlo o implementarlo y no siempre es fácil una planeación de largo plazo además las familias enfrentamos muchos desafíos: Una canasta básica que aumenta constantemente, estancamiento en los salarios, gastos imprevistos por salud, desempleo, falta de pagos, encarecimiento en el costo de vida.
En Nuevo León y en México el ingreso de muchas familias no alcanza para cubrir lo que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) que ahora pasará al INEGI considera la línea de bienestar, es decir, muchas familias no pueden adquirir los bienes, servicios y comida mínima necesaria para tener una vida digna lo que las obliga a tener más de 2 trabajos para que “alcance”
El primer reto es contar con ingresos económicos y el siguiente es aprender a administrar los recursos de forma eficiente lo que puede marcar la diferencia entre vivir con estrés económico constante o construir un plan que genere tranquilidad y previsión.
Dalia Catalina Pérez Bulnes es doctora en Desarrollo Económico por la UPAEP y fundadora de MUMAFAM.
