Por David Taboada
Hace 250 años, James Watt creó el horsepower con un propósito pragmático: convencer a los dueños de minas de reemplazar caballos por máquinas de vapor. Esa unidad no sólo medía potencia; traducía una transición civilizatoria al lenguaje que el poder político y económico podía entender y financiar.
Necesitamos esa claridad hoy.
Propongo el humanpower como la unidad insignia de la Sociedad Tecno-Cognitiva: el equivalente al trabajo que un ser humano realiza en una jornada de ocho horas, ahora ejecutado por inteligencia artificial. El concepto nació de una pregunta concreta en mi empresa de consultoría en ciberseguridad: ¿cuántas personas de tiempo completo reemplazaría la IA en este proceso? Esa cifra es el humanpower del proceso.
Para el empresario, es una métrica de competitividad. Quien cuantifique su humanpower instalado toma mejores decisiones de inversión, comunica capacidad tecnológica a sus inversionistas y gestiona el riesgo operativo con precisión. En ciberseguridad, operar con humanpower insuficiente frente a adversarios que ya lo maximizan es una exposición que el consejo directivo no puede ignorar.
Para el político y el funcionario, es una métrica de gobernanza. El Estado que no mida el humanpower de sus funciones críticas legislará tarde sobre IA, empleo y seguridad nacional, cediendo ventaja regulatoria a otros.
El horsepower fue la unidad de medida insignia de la Sociedad Industrial. En nuestra naciente Sociedad Tecno-Cognitiva, el humanpower lo será.
¿Tiene México una postura?
David Taboada es Fundador del Artificial Intelligence Roundtable (AIR) airoundtable.io, Presidente del Consejo de Seguridad de la Información y Ciberseguridad, A.C. CONSEJOSI.org y Director General en Código Verde.
