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Por Sonia Coronado
Monterrey, considerada la ciudad más contaminada de Latinoamérica, enfrenta un problema de salud pública que se intensifica año con año, la contaminación ambiental y el aumento de las enfermedades alérgicas. La calidad del aire deteriorada no solo afecta la percepción ciudadana, sino que se traduce en síntomas concretos y en un incremento sostenido de diagnósticos clínicos.
De acuerdo con la Secretaría de Salud (SS), las alergias afectan a cerca del 40% de la población mexicana, mientras que el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) advierte que la rinitis alérgica alcanza ya a casi la mitad de los mexicanos. El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) ha señalado además que las alergias en adultos mayores han aumentado 20%, detonadas por el clima extremo y la contaminación, lo que convierte a este grupo en uno de los más vulnerables.
Estos padecimientos son tan relevantes que incluso cuentan con un día internacional, el Día Mundial de la Alergia, que se conmemora cada 8 de julio y que busca visibilizar la magnitud del problema a nivel global.

LA VOZ CLÍNICA
La doctora Leonor Mercedes Morín Sánchez, alergóloga, confirma que en Nuevo León la rinitis alérgica es la enfermedad más frecuente, seguida del asma, y que ambas suelen coexistir.
“Las partículas químicas, como las de diésel, irritan las vías respiratorias y aumentan la inflamación silenciosa persistente ya existente por el fondo alérgico, provocando síntomas más difíciles de controlar”, explicó.
La especialista subraya que niños y adultos mayores son los grupos más vulnerables.
“Muchas personas piensan que tienen gripas constantes, pero en realidad se trata de alergias. Es una inflamación silenciosa persistente que, si no se diagnostica y controla, puede derivar en complicaciones respiratorias serias como sinusitis o incluso asma”.

LA PERCEPCIÓN CIUDADANA
La Encuesta Así Vamos 2025, realizada por el organismo Cómo Vamos, Nuevo León, confirma que la población asocia directamente la mala calidad del aire con síntomas cotidianos como congestión nasal, tos, dolor de cabeza, lagrimeo y dificultad para respirar.
Más de un tercio de los habitantes reportó estos malestares vinculados a la contaminación, lo que coincide con la experiencia clínica de la doctora Morín Sánchez y con los datos oficiales de las autoridades sanitarias.
La falta de información y educación en salud contribuye al subdiagnóstico. Muchas personas confunden las alergias con gripas constantes, sin reconocer que se trata de una inflamación silenciosa persistente que puede controlarse con diagnóstico oportuno, inmunoterapia y medidas preventivas en el hogar. La doctora Morín Sánchez enfatiza que el primer paso es un diagnóstico preciso, ya que de él depende la calidad del tratamiento y la posibilidad de mejorar la vida de los pacientes.
La contaminación y las alergias forman hoy un binomio inseparable en Monterrey y otras ciudades mexicanas. Los datos oficiales, la voz clínica y la percepción ciudadana coinciden en señalar que se trata de un problema creciente que exige políticas públicas más estrictas para reducir la contaminación, educación ciudadana para reconocer y prevenir síntomas, y diagnósticos oportunos para evitar complicaciones respiratorias y dermatológicas.
