17 abril, 2026
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Opinión

Jesús Hernández: Sumar voluntades, restando diferencias

Por Jesús Hernández

La relevancia de la agenda climática pareciera estar en receso, pero el planeta sigue su curso con o sin nuestras reflexiones. A medida que la geopolítica reconfigura nuestra sociedad y se definen nuevas megatendencias, las voces del desarrollo sostenible entran en una fase de cabildeo. No buscan ganar tiempo, el que menos tenemos frente al cambio climático, sino replantear estrategias ante el estancamiento de tres décadas en acciones determinantes de cada región. No hay otra manera, las piezas del rompecabezas no solo cambian de forma, también de prioridad. La continuidad socioeconómica marca la ruta de una humanidad racionalmente agotada, golpeada cada vez más por eventos meteorológicos extremos en su vida cotidiana.

La salida de Estados Unidos de los Acuerdos de París no solo debilita la acción climática global, también erosiona el sentido de pertenencia de la humanidad con el planeta. Desvía a la comunidad científica del desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza hacia una carrera no convencional por tecnologías emergentes ligadas a nuevas prioridades globales, como la ciberseguridad y los metales raros. China se ha colocado a la vanguardia en electromovilidad y energía fotovoltaica, no por preocupación ambiental, sino por conveniencia, descarbonizar su economía ante la presión de países productores y exportadores de petróleo que buscan ahogar al gigante asiático.

Lo peor que puede ocurrir es encajonar la acción climática en un nuevo paradigma comercial. Los grupos de interés atestiguan los cambios en el orden mundial, pero también pueden aprovechar los vientos de transformación para abogar por un uso racional de los recursos. La productividad nunca debió enfrentarse al desarrollo sostenible, siempre debieron ser aliados. Esa alianza nos habría colocado por debajo del umbral de 1.5 °C hacia 2050. La ciencia habla, pero los negocios no escuchan, salvo que haya ganancia de por medio. No seamos mercenarios de la mejora continua, mejor sumemos voluntades que cierren las brechas de desigualdad que ya sufren países afectados por el cambio climático en su gente, su cultura y su supervivencia.

Jesús de los Reyes Hernández Caballero, perito ambiental / jesusdelosreyes@hotmail.com