Estimados lectores, esta opinión busca reflexionar sobre lo que nos puede pasar en este 2026 que comienza.
En los últimos meses he dado seguimiento a políticas promovidas por algunos gobiernos municipales que llaman mi atención. Dichos gobiernos impulsan restricciones de circulación en avenidas y limitaciones de horarios. La razón que mencionan es que el transporte es peligroso para circular por estas arterias.
Si revisamos con cuidado, hay más accidentes de vehículos ligeros que de camiones, y en la mayoría de los casos no son por imprudencia de los operadores. De por sí no es fácil manejar este tipo de unidades y, si sumamos los riesgos que conlleva la actividad, como robos en carreteras, extorsiones municipales, retrasos en cargas y descargas, todavía se les restringe el horario de circulación.
La realidad es una combinación peligrosa, ya que no medimos las consecuencias de estas acciones. Un ejemplo claro: al ir al supermercado pensamos que encontraremos todo lo que traemos en la lista, pero resulta que el camión no fue descargado porque no pudo llegar debido a las restricciones de horario. Por ende, tendremos que buscar en otro lugar. Esto genera escasez de productos en tiempo y forma, lo cual conlleva a un alza de precios por oferta y demanda. Al final, el usuario paga los platos rotos.
Se requiere un análisis profundo para determinar si las restricciones son realmente la solución o simplemente algo “políticamente” llamativo. Además, se vuelve menos atractivo ejercer la profesión de operador de transporte, lo que genera escasez de personal y obliga a pagar sueldos más altos.
Entonces, ¿estamos listos para dejar que estas situaciones continúen y pagar un precio más alto por bienes y servicios, o analizamos nuevas reformas al transporte y, sobre todo, la seguridad de los operadores para que puedan trabajar con tranquilidad día con día?
Hugo González es vicepresidente de la Organización Mundial de Ciudades y Plataforma Logísticas. Cuenta con una maestría logística Internacional por el ENAE Business School y un Doctor Honoris Causa por Instituto Mexicano de Lideres en Excelencia.
