Por Hugo González González
Sin duda, esta pregunta ronda por nuestra cabeza, especialmente con las teorías sobre la posible terminación del T-MEC y el impacto económico que tendría para nuestro país. Estimados lectores, como saben, me he enfocado en temas logísticos, un sector que puede verse beneficiado o afectado dependiendo de las políticas arancelarias.
En lo personal, veo este tema como una estrategia de negociación por parte de Estados Unidos y considero que no debemos “engancharnos” como lo han hecho otros países aplicando aranceles de forma recíproca. A ninguno de los tres países de Norteamérica le conviene estar en conflicto por temas económicos. Al final del día, somos complementarios y juntos conformamos la potencia económica que es hoy Norteamérica.
Dicho esto, creo que México tiene una gran oportunidad de demostrar su relevancia en este intercambio comercial. Ya no somos vistos solo como mano de obra barata; hoy competimos a nivel mundial y nuestra gente es reconocida por su capacidad, resiliencia y talento.
En materia arancelaria, el consumidor final será quien pague las consecuencias. Sin embargo, confío en que la relación comercial con Estados Unidos seguirá firme. México también debe aprovechar esta coyuntura para fortalecer acuerdos con otros países y reducir su dependencia de sus vecinos.
Si los acuerdos no se concretan, el impacto en logística, economía y empleo sería grave. Como dice un líder del transporte que admiro: cuando hay vientos fuertes, la mayoría se protege, pero los visionarios ajustan las velas para avanzar. Es el momento de México: con la cabeza en alto y orgullo en nuestra gente.
Hugo González es vicepresidente de la Organización Mundial de Ciudades y Plataforma Logísticas. Cuenta con una maestría logística Internacional por el ENAE Business School y un Doctor Honoris Causa por Instituto Mexicano de Lideres en Excelencia.
