Por Sonia Coronado
Los impuestos a las emisiones de CO2 limitan nuevas inversiones e impactan la competitividad de la industria siderúrgica en México, lo que ha generado llamados a excluir al sector de su aplicación.
La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) señaló que estos instrumentos se aplican actualmente en Ciudad de México, Colima, Durango, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Yucatán y Zacatecas.
De acuerdo con el organismo, México se posiciona como líder mundial en producción de acero con menores emisiones, según el Estudio de Emisiones de la Industria Siderúrgica en México elaborado por la consultora Commodities Research Unit. El documento indica que el país emite 0.79 toneladas de CO2 por tonelada de acero crudo, cifra inferior a la de Estados Unidos (13% más), la Unión Europea (61% más) y China (127% más).
Más del 90% de la producción nacional se sostiene en procesos de Horno de Arco Eléctrico y Reducción Directa (tecnología HYL), considerados menos intensivos en emisiones.
Canacero destacó que este desempeño representa una ventaja competitiva y una oportunidad para fortalecer la producción nacional, reducir importaciones con alta huella de carbono y contribuir a la mitigación del cambio climático.
El organismo subrayó la importancia de que la política ambiental reconozca el desempeño del sector, evite mayores costos o pérdida de competitividad derivada de instrumentos de precio al carbono como el Sistema de Comercio de Emisiones, y considere mecanismos en frontera para reducir la importación de productos de acero con mayor huella de emisiones.
Finalmente, reiteró su disposición para continuar innovando junto con la cadena de valor y las autoridades, con el fin de promover medidas y políticas públicas que impulsen la descarbonización del acero.
