Por Sonia Coronado
La seguridad pública de la salud en Nuevo León se encuentra en una paradoja, de acuerdo con los datos comparativos entre 2024 y 2025 revelados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Los trasplantes realizados en la entidad mostraron una tendencia a la baja, especialmente en órganos de alta demanda como riñón, córnea y médula ósea.
LA CAÍDA EN LAS CIFRAS LOCALES
En el caso de los trasplantes de riñón, la UMAE 25 reportó 65 procedimientos en 2025 frente a 91 en 2024, lo que representa una caída del 28.5 por ciento. Los trasplantes de córnea también disminuyeron: 95 en 2025 contra 138 en 2024, una reducción del 31.1 por ciento. La médula ósea pasó de 139 a 125, con una baja del 10.1 por ciento. Los trasplantes hepáticos descendieron de 26 a 19, lo que equivale a una reducción del 26.9 por ciento.
El balance histórico muestra que, aunque Nuevo León acumula miles de trasplantes en décadas de operación (2,901 de riñón, 3,140 de córnea y 1,145 de médula ósea), el 2025 cerró con una contracción general respecto al año anterior. Este comportamiento plantea un reto para el sistema de salud: garantizar la disponibilidad de órganos y tejidos, fortalecer las campañas de donación y mantener la capacidad operativa de las unidades médicas de alta especialidad.

LA PRESIÓN NACIONAL POR LA DONACIÓN
El Registro Nacional de Trasplantes (SIRNT) confirma que esta tendencia local se inserta en un panorama nacional complejo. En 2025, México cerró con 18,909 receptores en espera de un órgano o tejido, de los cuales 16,444 esperan un riñón y más de 2,200 una córnea. La demanda supera con creces la capacidad instalada, lo que explica la presión sobre instituciones como el IMSS.
El IMSS se mantiene como la principal institución de salud en materia de trasplantes, con más de la mitad de los procedimientos realizados en el país, tanto en riñón como en córnea. En el caso de los trasplantes renales, el IMSS concentró más de 1,400 procedimientos en 2025, lo que representa alrededor del 56 por ciento del total nacional.
Los números muestran una realidad contundente: mientras los trasplantes en Nuevo León disminuyen, más de 18 mil personas en México esperan un órgano o tejido. Detrás de cada cifra hay un rostro, una historia suspendida en la incertidumbre.
El IMSS sigue siendo la institución que más trasplantes realiza en el país, pero la brecha entre la demanda y la capacidad hospitalaria no se cerrará solo con infraestructura. Se necesita algo más: la decisión de donar. Cada riñón, cada córnea, cada hígado que se dona es una vida que se transforma. La estadística se convierte en esperanza.
Promover la donación no es solo un acto médico, es un acto de solidaridad que nos recuerda que la salud pública también depende de la voluntad ciudadana. En un año donde los trasplantes bajaron, el llamado es claro: donar salva vidas, y cada uno de nosotros puede ser parte de esa diferencia.
