Por Paulo Cuéllar
La cabalgata organizada por el gobierno de Samuel García Sepúlveda, bajo el liderazgo del Coordinador del Gabinete de Buen Gobierno, Javier Navarro Velasco, se perfila como el evento cultural y de identidad más trascendente para recibir la Copa del Mundo 2026 en Monterrey. El acto busca proyectar a Nuevo León no solo como centro industrial, sino como una región con raíces profundas y tradiciones vivas ante los ojos del mundo.
La mega cabalgata, con más de tres mil jinetes provenientes de Nuevo León y estados vecinos, se define como “memoria viva” e identidad que trasciende el concepto de un simple desfile. Representa la figura histórica del vaquero y el ganadero, elementos fundamentales en el ADN del estado.
El evento servirá como marco de bienvenida para la justa deportiva, reforzando la marca de un mundial con sello regiomontano. Busca reunir a familias y jinetes de diversas generaciones en un encuentro histórico que promueve el orgullo de pertenecer a Nuevo León.
De acuerdo con las declaraciones del funcionario, este serial cultural será vitrina internacional para mostrar que en el norte de México la cultura del caballo es histórica y no meramente estética. Se plantea complementar la infraestructura física con un legado cultural intangible que fortalezca el sentido de comunidad y demuestre que Monterrey es una ciudad que comparte sus costumbres y celebra con orgullo.
Navarro Velasco ha enfatizado que los preparativos ya están en marcha para que esta cabalgata marque un hito en la historia de los eventos masivos de la entidad. Al final, cuando las luces del estadio se apaguen y los visitantes regresen a sus países, lo que quedará en la memoria colectiva no será solo un marcador deportivo, sino la imagen de miles de jinetes reclamando su historia.
Nuevo León recuerda al mundo que, aunque es punta de lanza del México moderno, el corazón del estado sigue latiendo al ritmo de un galope firme, unido y profundamente orgulloso de su tierra.
